El llanto de Chile

El enorme Guayasamín retrató como nadie el dolor, el espasmo y la angustia que nos causa -aún- la derrota de Chile, aquel 11 de Septiembre, cuando una creación heroica fue fusilada en el Estadio Nacional por las huestes de la barbarie.

En enero, cuando contemplé en Quito este cuadro que pintó don Oswaldo al enterarse del golpe en Chile, atónito y perplejo, abracé a mi compañera quien -a su vez- se me aferró con vigor. Nunca antes un cuadro colgado en la pared de un frío museo nos había indignado tanto. Nunca antes había indagado tanto en la penumbra de nuestras emociones.

Lloramos de bronca. Pero también, de belleza. Porque la condición humana es capaz de engendrar a Pinochet, pero también a Guayasamín. Y a Allende.

 

guayasamin

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