Los lápices militan el porvenir

16 de Septiembre: Día de los Derechos de los Estudiantes Secundarios

Según lo establecido por la Ley 10.671, se instituye el día 16 de Septiembre como el Día de los Derechos del Estudiante Secundario, en recordación del Aniversario de “La Noche de los Lápices”. Para conmemorar esta fecha, el Programa Educación y Memoria, junto con el Centro de Estudiantes y autoridades de la Escuela Superior en Lenguas Vivas “Sofía B. Spangenberg”, organizó una jornada pedagógica, en la cual participaron los nietos restituidos: Horacio Pietragalla Corti, Tatiana Ruarte Britos y Sabino Abdala Falabella, y un integrante del Observatorio de Derechos Humanos, Demian Konfino.

Ante un auditorio de más de 400 jóvenes estudiantes, Gonzalo Carrera, del Centro de Estudiantes, presentó el encuentro. Luego de la proyección de un video que resumía las actividades realizadas por el Programa, su coordinador, Claudio Altamirano, pronunció unas palabras de bienvenida: “Es muy importante que estemos hoy reunidos para conmemorar esta fecha, y es un compromiso de todos nosotros recordar lo que sucedió en nuestro país para que no vuelvan a ocurrir hechos tan terribles como los de la última dictadura cívico-militar”.

A continuación, Horacio Pietragalla tomó la palabra para contar brevemente su historia y transmitir a los jóvenes algunas sensaciones. “Hace diez años que puedo llamarme con mi verdadero nombre. Uno lo pronuncia naturalmente, pero para nosotros, los nietos, significó un cambio enorme. Y es un cambio positivo. Convivir con la verdad no es fácil y lleva tiempo procesarla, pero conocerla es siempre algo positivo”. Acerca de sus padres, y de muchos de los desaparecidos, comentó que: “eran jóvenes militantes que tuvieron que pagar con su vida el compromiso social y la participación política”.

Por su parte, Tatiana relató fragmentos de su vivencia. “Después de un operativo en el que se llevaron a mi madre, quedé abandonada en una plaza. Fui localizada en el año 80, y soy del grupo de nietos que tuvimos la posibilidad de no ser apropiados”. Coincidió con Horacio en señalar que “es doloroso, pero saber la verdad es algo necesario. Sin esos cimientos, uno no pude crecer ni avanzar en la vida”.

Sabino habló sobre su vida, y se refirió al momento en que descubrió su verdadera identidad. “Tenía dos años y ocho meses cuando una patota secuestra a mis padres. A ellos los secuestran y a mí me entregan a una familia en San Justo; me cambian el nombre y la fecha de nacimiento. Tuve una infancia feliz, hasta que empezaron a surgirme dudas. Le preguntaba a mis padres por qué todos mis hermanos eran rubios y yo morocho, y ahí me dijeron que era adoptado. Un día, llegó una denuncia anónima a las Abuelas, y al poco tiempo me convoca un juez para que me haga el ADN.” Y agregó: “La identidad se construye todos los días. No me fue fácil, sufrí mucho hasta aceptar mi verdadera identidad, pero creo que lo mejor es el camino de la verdad. Vamos a seguir buscando a los nietos hasta que los encontremos a todos”.

Demián Konfino rescató el valor de la lucha de los desaparecidos por una sociedad igualitaria. “Tenemos que seguir en la lucha por mejorar las condiciones de vida de los sectores más vulnerables, y promover el cumplimiento de los derechos a la educación, a la salud y a la vivienda digna. Debemos continuar en el compromiso y la conciencia de pelear por una sociedad más justa”.

Los estudiantes realizaron varias preguntas a los oradores, una de ellas fue: ¿cuáles fueron las peores consecuencias de las políticas que fomentaron el desinterés? Tatiana respondió: “Una de las consecuencias fue el miedo, no querer hablar. El miedo deja marcas, te paraliza, y eso lo tenemos que combatir todos los días. Por eso es importante la participación y construir con otros, para mostrar que estamos presentes, que no nos vencieron”.

Los integrantes de la mesa reforzaron la necesidad de que la juventud participe y se comprometa con la historia de nuestro pasado reciente, y con los hechos sociales del presente. El encuentro concluyó con las palabras de Claudio Altamirano: “Todos aprendemos en comunidad. A participar se aprende de una manera, participando. El sistema educativo y la historia se construyen entre todos. Hoy a sido una jornada donde entre todos, estudiantes, docentes y los panelistas invitados, hemos aportado al afianzamiento de la libertad, la vigencia del orden institucional, el derecho constitucional de peticionar a las autoridades y, principalmente, el derecho a la vida como valores fundamentales de la sociedad democrática.”

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