Paso por la Argentina

Ocurre en julio, madrugada del 20. Una salida de La Habana con una temperatura superior a los 30 grados y una llegada a Buenos Aires con sensación térmica de menos dos. Camino en Ezeiza guiada por flechas, anuncios, luces y recorrido de pasajeros acompañantes en el avión con escala en Lima, Perú.

Banderas de Cuba y Argentina. Una voz dice: “Es ella” y un grupo de personas saluda con besos y presentaciones. Un café mañanero y diálogos previos con advertencias de una agenda muy cargada.

El día: un asado para celebrar el cumpleaños pospuesto de una amiga y para el domingo la primera cita: La Casona de Humahuaca. Algunas de las personas asistentes visitaron la Isla en algún momento de su vida, la pregunta latente y respondida entre todos: la prostitución en Cuba.

Segunda cita: Club español. Lugar de abrigo de la clase media-alta. Sorprende la llegada de Tati Almeira, una de las madres de Plaza de Mayo, quien aún busca a su hijo desaparecido. Fotos, firma de libro, charla, preguntas, respuestas y mucho deseo de indagar en una sociedad diferente. El próximo lugar visitado fue el gremio de Tesis XI, personas conocedoras de la ideología socialista y debate acerca del cambio social.

Continúan las actividades en el gremio de los taxistas de la capital de Buenos Aires. Los “Tacheros” descubren los desafíos de una Isla que desea construir el socialismo en una coyuntura dominada por la hegemonía imperialista, una crisis en Europa y una integración regional nunca antes vista. Hay mención a las bondades y defectos entre sistemas políticos opuestos.

Para el 25 de julio el encuentro se produce en CTA La Matanza. Trabajadores escuchan la historia del Asalto al Cuartel Moncada producido en 1953 y encabezado por Fidel Castro, más los vericuetos de un país dispuesto a morir por mantener su independencia a toda costa y todo costo. Aplausos ante la dignidad de los cubanos mantenida durante 50 años.

26 de julio, charla convocada por la CTA-capital, acompañada de la profesora universitaria Isabel Raubel. Memoria a los 60 años del Día de la Rebeldía Nacional y a la muerte de Evita Perón ocurrida en la misma fecha pero en 1952.

Para el 27 de julio, visita a la comunidad Parque Patricio, acompañada de entrevistas en Radio Sur y encuentro con docentes de un bachillerato popular. Júbilo por la entrega de escrituras de viviendas a moradores que construyeron sus casas gestionadas por una cooperativa comunitaria del Movimiento Territorial de Liberación (MTL).

Domingo 28 de julio, salida para Mar del Plata y primer encuentro en Casa Cultural Padre Mujica. Un tropiezo en el escalón hacia el escenario produce una caída estrepitosa con una herida en la ceja izquierda. Luego de los primeros auxilios, la charla. Posterior la necesidad de una costura de tres puntos en un hospital.

Para el 30 de julio, coloquio en el banco Credicoop de Mar del Plata. Momentos previos, entrevista en la radio y prensa plana. Regreso a Buenos Aires el 31 de julio.

El primero de agosto, conferencia en los Bachilleratos Populares del barrio Barracas y Constitución. Estudiantes ávidos de conocimiento por Cuba. Preguntas acerca de cómo acceder a una beca, migración, seguridad en las calles, legalización del aborto, el combate a las drogas, educación sexual en los jóvenes, sistema de salud, y otras. Jóvenes coreando consignas por Cuba y Argentina.

Corresponde a Ituzaingó el dos de agosto, recibimiento del encargado cultural del Consejo Deliberante. Encuentro que concluye con un intercambio cordial y música. Propuesta a otras visitas para la semana siguiente.

Se suspende el viaje a Puerto Madrin y Trelew. Se aprovecha para realizar otras presentaciones del libro que se inician el domingo cuatro en el bar La Dignidad y lo acompaña la trovadora Carolina Wajnerman. Compromiso para visitar la Villa 31.

El lunes cinco, recorrido por Ciudad La Plata, a dos horas de camino de Buenos Aires. En la mañana, entrevista, intercambio y diálogo con moradores del barrio Los Robles, quienes luchan por obtener la propiedad de sus casas. En la radio del lugar, llamada “Resistencia”, se ofrece una entrevista a los pobladores. La disertación versa hacia las condiciones de vida del lugar y las garantías sociales para los cubanos.

En la tarde, la visita corresponde al Instituto Credicoop. Plática recordatoria a los hechos ocurridos el cinco de agosto de 1994, momento de pleno período especial en que los cubanos decidieron continuar con la construcción del socialismo a pesar de la caída del campo socialista y el férreo bloqueo estadounidense. Presentación del libro dedicado también a los cinco antiterroristas cubanos condenados por alertar sobre acciones violentas contra su país planeadas por grupos contrarrevolucionarios radicados en La Florida, Estados Unidos.

Martes seis, recorrido por Villa 31. Lugar tomado para construir casas. Habita la marginalidad en condiciones muy difíciles. Intercambio con mujeres peruanas que cocinan plato típico y preguntan acerca de la educación en Cuba y la vida familiar. Visita a un comedor popular que brinda alimentos a unas 80 familias, una casa donde se alfabetizan bolivianas y un jardín de la infancia que cuida a los hijos de las mujeres que estudian en horario nocturno. La presentación del libro se realiza en Casa Invisible, proyecto cultural patrocinado por jóvenes deseosos del cambio social.

Al día siguiente se diserta en un bachillerato en la Comunidad El Palomar. Los jóvenes realizan una entrevista para la radio de la escuela. En la noche, se vuelve al lugar pero con el curso nocturno.

Aunque el día ocho no hay presentación del libro, se acompaña al editor Jaime Rodríguez a su chequeo médico en el Hospital Público Alejandro Posadas. Observación de las condiciones de un centro sanitario, intercambio con los pacientes y contacto con argentinas que laboraron como voluntarias alfabetizando en las comunidades e impartiendo el programa educativo cubano, “Yo, si Puedo”.

Para el viernes, la visita es a la isla Demarchi, Puerto de Buenos Aires. Reunión con los marinos que encaminan su lucha a evitar que los astilleros sean vendidos a monopolios, y el lugar se convierta en grandes edificios para multinacionales de las comunicaciones.

Luego el traslado al municipio periférico de Longchamps para indagar por el proyecto social Tatú, iniciado con médicos graduados en Cuba y donde intervienen otros jóvenes profesionales con el fin de brindar servicios a comunidades de difícil acceso. Visita a la villa 14 de febrero, lugar de tierras tomadas y construcciones de casas improvisadas. Merodea el dolor: frío sin mantas para taparse, mujeres con prole numerosa porque sus maridos prohíben utilizar anticonceptivos, tristeza en los niños, no hay ancianos y la comunidad lucha porque se le reconozca el asentamiento. Sin embargo, pulula la droga, la exclusión social, el oficio de miseria, el patriarcado y la discriminación. Allí –como en otras villas similares- viven las víctimas del capital.

Domingo de viaje hacia Bahía Blanca y lunes de contactos y coordinaciones. Martes de visita en un puesto médico barrial, un jardín de la infancia y disfrute de una murga, con intercambio con los participantes de ese baile popular. Concluye el día con el diálogo entre pobladores del barrio Bordeu.

Miércoles de mucha actividad. Encuentro con una decena de jóvenes desvinculados del sistema educacional y laborantes en la granja agrícola Los Tamariscos. También el intercambio ameno con adolescentes de una secundaria básica, ávidos de relacionarse con muchachos cubanos de su misma edad. La charla nocturna ocurre en el gremio de los trabajadores de telecentros locales quienes también grabaron imágenes para promover la visita.

Al día siguiente nos reciben trabajadores de un frigorífico tomado por los obreros del centro, quienes lo mantienen activo como cooperativa. Presidente efusivo que relata la historia del lugar y se propone expandir la victoria alcanzada. Por último: la presentación del libro en una facultad de la Universidad de Bahía Blanca y retorno para la capital bonarense.

El 16 de agosto, nos esperan en el Consejo Deliberante de Morón. Intercambio con las autoridades municipales y presentación del libro acompañados de las trovadoras Alejandra Ravinovich y Carolina Wajnerman.

Sábado de recorridos y visita al Museo Bicentenario. Domingo final en la Casona de Humahuaca, pizzas, cervezas y acuerdos de continuar las actividades entre personas con sentimientos hacia el cambio.*

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Por Nuria Barbosa León, periodista de Granma Internacional y Radio Habana Cuba, columnista del blog Tupacamaria.

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