Vallegrande, a 44 años del asesinato del Che

A 44 años de la caída del Che en combate, Bolivia tiene un presidente que se declara guevarista y actúa en consecuencia. Aquí, un pequeño retrato actual de la zona geográfica dónde Guevara eligió dar su última pelea.

La puerta de La Escuelita, La Higuera

Lo que sigue es parte del libro “Villa 31. Historia de un amor invisible”, de Demian Konfino, de inminente aparición.

“…Luisa contó la misión. El último lugar que eligió el más grande hombre del pensamiento y la acción libertaria del planeta todo, así lo dijo. El sitio dónde el Che libró su última batalla contra el neocolonialismo, la siguiente pomposa oración.

Social, histórico y guevarista, fueron los tres adjetivos que adjuntó a turismo para calificar su función.

Se extendió en la descripción de Vallegrande, al corroborar la admiración de Juana al escuchar sus palabras.

–Ciudad conservadora, Vallegrande posee las características de una ciudad colonial –explicó formal. Solemne y gráfica, prosiguió el retrato –Religiosa, como la mayoría de las ciudades latinoamericanas, posee la fiesta popular del cristo negro. El señor de Malta, patrono de la ciudad, es la imagen de un cristo moreno crucificado, que yace en la catedral, que corona la plaza. La escultura proviene, según la leyenda, de la isla de Malta, en el Mar Mediterráneo y habría pertenecido a un Caballero dela Ordende Malta.

Juana escuchaba y trataba, inútilmente, de entender porqué Che Guevara fue a pelear allí.

–Rodeada de montes y quebradas, la propia ciudad se asienta entre lomadas y barrancas. Casas de una planta de adobe o ladrillo y techos de teja, a dos aguas. Veredas angostas –pausada, comprobando el interés persistente en su relato, Luisita Quispe pasó a contar la vinculación de la ciudad con la guerrilla –Recientemente, con la asunción del Evo Morales, la ciudad comenzó a reivindicar e intentar un orgullo por haber albergado los últimos días del Che. Muchos niños y jóvenes carecen de información sobre el movimiento insurgente. Las escuelas omiten enseñar esta parte de la historia de la ciudad. Sin embargo, con la llegada de Evo, existe un museo de la ruta del Che, frente a la plaza, con escasos objetos originales.

En registro de folletería turística, agregó un párrafo al monólogo.

–En el año noventa y siete, a treinta del fusilamiento, se hallaron los restos óseos de los combatientes revolucionarios. Los de Che y cinco compañeros fueron encontrados en una fosa común aledaña a la pista principal del aeródromo. Allí, fue levantado un mausoleo flamante, entre cactus de diferentes especies.

Y, sin pestañeos, otro.

–Insuficientes murales sobre la contienda, enfrentados a la activa resistencia de la sociedad tradicional, no logran siquiera hacer sombra al sitial de la inmortalidad. Che Guevara pasa a la perpetuidad de su ejemplo en un retrato, reposado, sereno, tomado en la lavandería del hospital Señor de Malta, cuando estaba fresca su sangre derramada.

Explicó, también, la llegada de brigadas cubanas de alfabetización a la ciudad, y cómo sus integrantes se ocuparon de resaltar, con sus colores, aquéllos lugares históricos.

–La operación Milagro de médicos cubanos que intervienen quitando cataratas en los ojos, es una realidad reivindicativa de aquella gesta –visiblemente informada, confirmó su preparación.

Enumeró lo que denominó la ruta del Che, de la que Vallegrande era cabecera:

–Muyupampa, fue el centro de aprovisionamiento de la guerrilla; Lagunillas, serranía donde tuvo espacio el primer combate; Camiri, ciudad petrolera donde se hallaron los documentos que permitieron dar con la columna central de la insurgencia y donde estuvieron presos Ciro Bustos y Regis Debray; Monteagudo, zona en la que operó la columna al mando de Joaquín; Samaipata, municipio tomado por algunas horas por la columna del Che; Quebrada del Yuro, dónde lo capturan. –hizo una pausa al material estudiado, respiró resignada y soltó, casi en lamento –Y La Higuera. Comunidadde decenas de familias, sobreviven algunas personas que recuerdan los episodios de la captura del Ejército de Liberación Nacional, esos “barbudos que andaban por los montes, vestidos de verde”, dicen. La reclusión de Guevara en la Escuelita, hoy convertida en un torpe museo. Sobre el pórtico, una leyenda honda y anónima reza, sincera, “Por esta puerta salió un hombre a la eternidad”.  Allí, una escultura de bronce se cruza en el firmamento con el Che de Santa Clara, Cuba. Una monumental efigie condecora su talante revolucionario. Algún busto y muchos murales, son homenaje a quien ofrendó su vida a la causa de los pueblos. Sin duda, la marca epocal de los nuevos vientos latinoamericanos, es el consultorio médico Dr. Ernesto Guevara, a cargo de la brigada internacionalista cubana, dentro de la nueva escuela donde flamean juntos los pabellones de Bolivia y Cuba…”

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2 respuestas a Vallegrande, a 44 años del asesinato del Che

  1. Mónica dijo:

    me gustó mucho este recuerdo. Saludos, Mónica

  2. Agustín dijo:

    Muy interesante Demina. Espero ansioso leer tu pròxima obra y charlar. Tupacamaria puede ser fuente de inspiración para mi. Abrazo camarada.

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